¡Pare la angustia y deje de sufrir!


deje de sufrir
En los días que corren, con el cúmulo de problemas que nos acogotan, la vida se nos vuelve una angustia exasperante de la cual no sabemos cómo escapar. Si tan sólo supiéramos cómo funciona y cuántas variables tiene, encontraríamos el oxígeno que necesitamos. He aquí el alivio necesario para recuperar algo de tranquilidad.
¿Quién entre nosotros no se preocupa? Sea por un examen, una presentación o una cita de amor, siempre hay algo de ansiedad, algo que también puede ser una fuerza positiva. La angustia no es una emoción agradable, pero ayuda a prepararse para el futuro, como en el caso de los atletas: deben canalizar sus emociones para mejorar el rendimiento. Pero a veces esas pequeñas preocupaciones se transforman en temores consumidores que rompen la tranquilidad de la vida diaria. Y son millones de personas las que sufren de desórdenes de ansiedad.
Hay varios tipos de ansiedad y algunas personas las experimentan constantemente, vagamente, inquietantemene. Los desórdenes generalizados de ansiedad, incluyendo aquellos de pánicos más severos, contienen intensos temores de origen desconocido. También hay fobias de espacios cerrados, volar, culebras o compartir socialmente con otros.

¿POR QUE NOS PREOCUPAMOS?
Todos estamos “cableados”, a un nivel u otro, para responder a la ansiedad. Es parte de la respuesta corporal de “huir o pelear”: el instinto de sobrevivencia disparado por el sistema límbico del cerebro que nos hace esquivar o alejar de un auto que pasa veloz (huir) o apagar un fuego en la cocina (pelear), Ambas reacciones surgen cuando tenemos temor (una amenaza inmediata) o ansiedad (preocupación sobre un evento futuro). Alguien con desorden de ansiedad, sin embargo, tiene un sistema límbico que genera falsa alarma, enviando señales de temor donde no existe peligro.

El desorden de ansiedad generalizado es exagerada y crónica preocupación y tensión, aunque nada la provoque. Anticipa desastres y se preocupa exageradamente por salud, dinero, familia, trabajo o el mundo en general. Se diagnostica cuando se pasa al menos 6 meses angustiándose por problemas diarios. Sus síntomas se reflejan por incapacidad para descansar o para dormir, también por temblores, tensión muscular, dolores de cabeza, irritabilidad, sudor y calenturas. La severidad llega a problemas de concentración, cansancio, depresión y debilitamiento.

El pánico angustioso surge súbita y repetidamente. Un ataque de ansiedad se puede predecir y se vuelve más intenso al esperar el próximo. Pueden extenderse hasta por 10 minutos, o más. Los síntomas son mayores latidos del corazón, sudor, desmayo, mareo. También dolores de pecho, ahogos, temor a la pérdida de control. Pueden generar fobias, y se evitan lugares y situaciones donde se han tenido ataques.

Otro tipo de desorden de ansiedad es obsesivo-compulsivo, que son ideas (obsesiones) recurrentes e indeseadas y la urgencia (compulsión) de hacer algo para aliviarlas, comportamientos que reducen la ansiedad que rodea a las obsesiones. Esta persona se estresa sin fundamento, repetidamente y a veces dañinamente. Los síntomas son compulsiones comunes (como lavarse las manos), repetirse o rearreglar objetos de maneras precisas, en rituales complejos y cambiantes. Se alivian temporalmente.

FOBIAS ANGUSTIANTES
Las fobias son temores intensos y sin fundamento sobre ciertas cosas y situaciones (perros, espacios cerrados, alturas, túneles, manejar, volar).No son sólo temores extremos, son temores irracionales. Las síntomas son saber de la fobia irracional y lo temido incita severa ansiedad, congelándose, sudando y hasta desmayándose.

La fobia social es temor intenso de ser humillado o avergonzado frente a otros. Aunque a veces se cree que es timidez, no son iguales. La gente con fobia social no tiene nada de timidez. Se enredan con situaciones particulares como caminar por un pasillo público o dar un discurso, cosas que les producen ansiedad intensa. La fobia social interrumpe la vida normal, interfiriendo en las carreras y las relacione sociales. Preocupa mucho lo que otros piensen y las pequeñas fallas son vistas más grandes de lo que son.

Pocas personas están conscientes de que una de las grandes soluciones para estos problemas está en el aire. Aunque parezca extraño o tonto, entre las más efectivas maneras de calmar la ansiedad se encuentra en perfeccionar el sistema respiratorio.

LAS RESPIRACION COMO CALMANTE
Respirar es una de las maneras más rápidas de calmar la ansiedad. Aspirar hondo reduce o responde realmente a la relajación, relenta los latidos, trae más oxigeno al cuerpo, reduce la tensión muscular y la hiperventilación, ayudando a enfocar la atención en el paciente. Pero no se espere paz interior instantánea: calmar los nervios con respiración requiere de práctica. La próxima vez que sienta crecer la tensión o la ansiedad, pruebe este ejercicio:

*Siéntese o échese cómodamente, colocando una mano en la barriga y la otra en el pecho.
*Inhale lentamente a través de la nariz mientras cuenta tres, asegurándose de que la mano en la barriga suba mientras que la del pecho apenas se mueva.
*Exhale lentamente a través de la nariz al contar cuatro, sintiendo la mano de la barriga caer suavemente.
*Repítalo varias veces.