Data Médica en Linea
14/12/08 20:58 Filed in: Novedades

Google y Microsoft están ofreciendo programas que le permitan a la gente administrar su propia información de salud. Quieren hacer lo mismo por la salud personal que lo que ya hizo el software Quicken por las finanzas personales. Google Health, lanzado en mayo de 2008, y Microsoft Health Vault, lanzado en octubre de 2007, permiten almacenar y administrar en línea la información de doctores, hospitales y laboratorios para compartirlos con nuevos proveedores médicos, facilitando la coordinación en cuanto a condiciones complicadas y la ubicación de potenciales interacciones de drogas u otros problemas; ambos programas también ofrecen nexos (links) a servicios de terceros, al igual que recordatorios de medicinas y seguimiento de presión arterial y lecturas de glucosa en el tiempo.
Los
pacientes tienen derecho a copias de su data médica, información
por la que pagaron y que les pertenece. Pero en la práctica a veces
es difícil recopilar la información de laboratorios y hospitales,
debiéndose esperar por fotocopias, prescripciones y resúmenes. Eso
es así porque muchos doctores no llevan registros electrónicos,
otros no quieren o no pueden transferir la data a los pacientes de
forma electrónica. Health Vault y Google Health quizás logren
presionar a doctores y hospitales para que adopten finalmente
registros electrónicos.
Lo que Google y Microsoft prometen hacer con los registros electrónicos es algo radical, conceptualmente y en la práctica. Los pacientes que actualmente tienen acceso electrónico generalmente utilizan portales mantenidos por los doctores o el sistema de salud, y los pacientes pueden ver información como prescripciones, resultados de laboratorios y diagnósticos; a veces pueden enviar e-mails para hacer citas en línea. Pero en muchos casos los pacientes no controlan su data y no pueden transferirla electrónicamente a otro proveedor de salud o conectarse con aplicaciones de terceros.
Con Health Vault y Google Health, sin embargo, las consumidores tendrán la propiedad fundamental de su data médica, de la misma manera en que la tienen con sus registros financieros. Y en la medida que los proveedores de salud comiencen a participar en estos programas, será fácil para los pacientes compartir sus escaneos, rayos X y resultados con nuevos doctores. Si alguien llega a la sala de emergencias y dice tener 12 medicamentos de 4 doctores, y si se tiene la data que fue estructurada y electrónica, aún cuando fuese incompleta, eso sería mejor que nada.
Lo mejor de estos sistemas no es sólo colocar la data a disposición de los pacientes; es ofrecerle herramientas para que hagan uso de la data por su propia cuenta; es la habilidad para combinar aplicaciones de la forma en que se hace con Facebook. Los usuarios pueden construir perfiles de salud, incluyendo información sobre condiciones, medicamentos, alergias y procedimientos. La información puede escribirse directamente, bajadas por menú y subidas por proveedores participantes.
Las memorias de bajada contienen infinitas listas de condiciones, desde el síndrome de Aarskog hasta el síndrome de Zellinger-Ellison. Y cada ítem dirige a los pacientes hacia información que puede ayudar a administrar su salud. El link junto a diabetes, por ejemplo, lleva a los usuarios a páginas con listas de síntomas, tratamientos, complicaciones, resultados de búsqueda de Google Scholar, noticias, ilustraciones. Health Vault permite también a los usuarios conectarse con aplicaciones de terceros. En ambos casos, se promete no compartir la data personal sin el permiso de los consumidores, ya que las cuestiones de privacidad puede ser la única preocupación con este gran avance tecnológico.
Lo que Google y Microsoft prometen hacer con los registros electrónicos es algo radical, conceptualmente y en la práctica. Los pacientes que actualmente tienen acceso electrónico generalmente utilizan portales mantenidos por los doctores o el sistema de salud, y los pacientes pueden ver información como prescripciones, resultados de laboratorios y diagnósticos; a veces pueden enviar e-mails para hacer citas en línea. Pero en muchos casos los pacientes no controlan su data y no pueden transferirla electrónicamente a otro proveedor de salud o conectarse con aplicaciones de terceros.
Con Health Vault y Google Health, sin embargo, las consumidores tendrán la propiedad fundamental de su data médica, de la misma manera en que la tienen con sus registros financieros. Y en la medida que los proveedores de salud comiencen a participar en estos programas, será fácil para los pacientes compartir sus escaneos, rayos X y resultados con nuevos doctores. Si alguien llega a la sala de emergencias y dice tener 12 medicamentos de 4 doctores, y si se tiene la data que fue estructurada y electrónica, aún cuando fuese incompleta, eso sería mejor que nada.
Lo mejor de estos sistemas no es sólo colocar la data a disposición de los pacientes; es ofrecerle herramientas para que hagan uso de la data por su propia cuenta; es la habilidad para combinar aplicaciones de la forma en que se hace con Facebook. Los usuarios pueden construir perfiles de salud, incluyendo información sobre condiciones, medicamentos, alergias y procedimientos. La información puede escribirse directamente, bajadas por menú y subidas por proveedores participantes.
Las memorias de bajada contienen infinitas listas de condiciones, desde el síndrome de Aarskog hasta el síndrome de Zellinger-Ellison. Y cada ítem dirige a los pacientes hacia información que puede ayudar a administrar su salud. El link junto a diabetes, por ejemplo, lleva a los usuarios a páginas con listas de síntomas, tratamientos, complicaciones, resultados de búsqueda de Google Scholar, noticias, ilustraciones. Health Vault permite también a los usuarios conectarse con aplicaciones de terceros. En ambos casos, se promete no compartir la data personal sin el permiso de los consumidores, ya que las cuestiones de privacidad puede ser la única preocupación con este gran avance tecnológico.





